La Gran Evasión

La Gran Evasión

miércoles, 19 de julio de 2017

145 - La Hora Incógnita 1963



Desde que la humanidad supo que todo podía ser destruido en un instante, simplemente apretando un botón, la alarma nuclear, la muerte total provocada por nosotros mismos, ya nada volvió a ser igual. Tras la barbarie llegó la guerra fría, y ahí estaba Mariano Ozores para crear un film insólito, distinto a cualquier otro de la época en este país, de su propia filmografía. Una ciudad sin nombre va a ser alcanzada por un proyectil nuclear que se ha desviado del objetivo original. Ozores podía hacer cine de calidad y lo demostró en esta visión admonitoria, con un blanco y negro que da sombra a los brillos nocturnos, a la inquietud de unas almas suicidas que en la noche de autos son convocadas en la iglesia del Carmen por un cura más afligido que todos sus feligreses juntos.
El borracho no entiende nada, le da un último trago a la botella vacía, la arroja sobre el suelo. Todo es crispación cuando el estruendo en el cielo avisa del fin, la vecina cotilla quiere recordar los fuegos artificiales de las fiestas de su niñez, el ladrón por fin siente el verdadero miedo, el policía insulso se debe a su trabajo, la pareja de amantes furtivos se abraza estremecida, el viejo ya no busca su gato, ya no le hace falta, y el empresario amargado porque nadie le avisó del peligro se traga las bilis. Un genial Ozores despliega un muestrario teñido de surrealismo e ironía, un compendio de seres de la sociedad del momento, todos comparten mezquindad, desesperación, hipocresía y en último término son vulnerables y humanos, tanto como los que deciden quien vive y quien no . Seguramente la España franquista no entendió una película tan premonitoria, el mejor trabajo de Ozores fue su ruina, la quiebra de la Productora familiar y la renuncia de por vida de Mariano a las grandes apuestas, desde entonces sólo haría cine de encargo, llegaron Landa, Lina Morgan ,Esteso y Pajares. Por fortuna nos queda esta joya de posguerra. Esto puede pasar en cualquier momento en cualquier lugar, ya nos avisan. El vagabundo tiene las horas contadas, el borracho con curso de radio por correspondencia, un actorazo como José Luis Ozores, el Peliche, el tigre de Chamberí, encabeza este grupo surrealista y anónimo, desconocidos que no pierden la compostura y han perdido su tren a la hora incógnita.

Raúl Gallego

 Esperamos evacuar la torre de Radiopolis antes que caiga la bomba sobre nosotros esta noche...

 Raúl Gallego, Gervi Navío y nuestro crítico desde Madrid César Bardés.



 Artículo sobre La hora incógnita, por César Bardés


DALE AL PLAY Y ESCUCHA EL PROGRAMA




No hay comentarios:

Publicar un comentario