La Gran Evasión

La Gran Evasión

sábado, 18 de septiembre de 2021

338 - Yakuza - Sydney Pollack 1974

Todos arrastramos una deuda que hay que saldar , la obligación de cada uno, la cruz que cargar hasta el final. Así le explica Tanaka Ken al imberbe acompañante de Keller en su vuelta al país del sol naciente. 
Un amor frustrado, la llama aún ilumina los contornos del restaurante que va a cerrar, las miradas y los silencios en ese local que Keller le dejó a Eiko como regalo de Sayonara, de despedida. Y de golpe  los recuerdos de un amor truncado, Keller resopla al salir a la calle, su corazón acostumbrado a mil batallas necesita una pausa,, está ya cansado y ella sigue tan bella y misteriosa como cuando la dejó. El secreto de Eiko, tan bien guardado hasta que Keller llegue a comprender que hay detrás de tanto lastre. Será entonces cuando todo dé un vuelco, parece que las penas de uno son las peores hasta que se cae en la cuenta de que un japonés de ademán recio y mirada oblicua ha perdido todo. 
No esperar nada, la derrota es doble, la personal y la de tu propio país en la guerra.
El vigor, el dinamimo,  y la potencia de las escenas de accion compensan la pausa y el intimismo de la relación entre Eiko y Kilmer. Imponente el lacónico Robert Mitchum, en su línea, y el toque estoico de Ken Takamura, célebre en Japón por sus películas del género Yakuza, y Keiko Kishi.
Sidney Pollack filmó una de sus obras más peculiares y preferida para muchos. Paul Schrader, el guionista de Taxi Driver y Toro Salvaje revisó y dio forma a la historia original de su hermano Leonard. y Robert Towne, colaborador de Pollack, moldeó el libreto al gusto del director de Danzad, danzad malditos y Las aventuras de Jeremiah Johnson.  Aún así, la violencia permanece,  las luchas entre los dos antagonistas con los gangster de la Yakuza, los movimientos coreografiados y hasta una amputación con la catana sagrada del japonés. Tanaka Ken es un hombre de otra época, así lo describe su hermano. El maestro de Kendo alecciona a su alumno ante la mirada de Kilmer, le responde que no piense en ganar ni en perder, no debe esperar nada. Solo al final el americano podrá entender lo que encierra esa máxima. La reconciliación de dos tipos unidos por el destino, la paz entre dos hombres de otro tiempo que se odiaron mutuamente . Tanaka ya no es un Yakuza, lleva años sin coger la espada, el dragón silente en su espalda volverá a confundirse con la sangre derramada. Kelmer se retiró hace mucho,  quería vivir tranquilo al fin, recordar somnoliento la piel blanca y el misterio de aquella mujer qué dejó en Japón. 

Raúl Gallego

Esta noche intentamos comprender el ideograma escrito en la piedra...

Salvador Limón, Raúl Gallego y Zacarías Cotán





sábado, 11 de septiembre de 2021

337 - La Máscara del Demonio - Mario Bava 1960

En un bosque de Moldavia un clan de encapuchados ilumina la noche con antorchas, la mujer poseída por el diablo debe ser quemada en la pira, antes la marcarán con la S de Satanás, y la máscara del demonio, el instrumento del medievo atravesará el bello rostro de la princesa en su sepultura. Los inquisidores liderados por el hermano acusan de brujería a la mujer y su amante, el otro desdichado. El último grito les avisa, clama venganza contra su estirpe, sobre la sangre de sus descendientes. Esta apertura alucinante del hito del cine de horror dejaría ateridos en sus butacas a los que pagaron  la entrada a principios de los sesenta, nada más apagar las luces del cine serán atrapados por los ojos penetrantes, inmensos de Bárbara Steele, y los aullidos de las criaturas yacentes. 

Una joya de una sutileza y un buen hacer que atesoraba el maestro Mario Bava, en esta libre adaptación del relato de Nikolai Gogol “Viy".   La puesta en escena extraordinaria, la arquitectura de los planos, los parajes nocturnos, la ambientación de decorados en estudio, el bosque o el cementerio iluminados con un blanco y negro extraordinario engrandecen el producto final.

El médico abducido - Andrea Checchi- por la bruja, contiene un gesto de rechazo ante la cruz que le muestran los atribulados moradores del castillo. Aún ya convertido, mantiene un punto de cordura par avisar a su joven discípulo, enamorado de la descendiente, de que huya del lugar maldito. Es la ambigüedad, el romanticismo del maestro Bava, enfrentando la muerte con el amor,  la sangre con la belleza y el erotismo de Barbara Steele.

El padre de la princesa Katia cree tener alucinaciones, enfermo de melancolía y de miedo, la infusión tranquilizante aterra su alma, desde el fondo de la taza le mira el espectro. Los lacayos de Satán recorren pasadizos, les transportan en el tiempo y el espacio, no se rigen por reglas terrenales. Su punto de entrada desde la cripta al hogar de los vivos es la chimenea, el umbral sagrado, símbolo familiar donde la leña crepita y el fuego arde. 

Esta noche llevamos todos una ristra de ajos para no confundirnos de princesa...

Salvador Limón, Raúl Gallego y Zacarías Cotán

 

 





martes, 31 de agosto de 2021

336 - El Callejón de las Almas Perdidas - Edmund Goulding 1947

Sobre esta feria ambulante  de la iniquidad y los sueños, la noche cae, y la pitonisa, los funambulistas, los payasos y el montruo se van a dormir. El monstruo no es más que un alcohólico, un tipo humillado a cambio de una botella y unas galletas. Impostores, vividores a costa de la buena voluntad y la desesperación de los que buscan consuelo, de las otras almas perdidas. Porque en este estupendo filme de Edmun Goulding no solo están perdidas las almas del ambicioso pico de oro interpretado por Tyrone Power o de la psicóloga -Helen Walker- que graba en microsurcos las confesiones de sus pacientes. 

A base de elipsis y un final impuesto por Daryn  F Zanuck, Goulding adaptó con la pluma de Jules Furhman, el bestseller escrito por Lindsay Gresham. La circularidad del ascenso y caída de un charlatán que aprende rápido, pero cuidado con la excesiva soberbia y confianza en uno mismo. Ya le avisa la vidente – Joan Blondell- con sus cartas del Tarot.

Edmun Goulding nos pasea en su tíovivo en quizá su mejor producción, tras la no menos interesante El filo de la navaja, tambien con un Tyrone Power empeñado en demostrar sus dotes actorales en papeles más complejos y escapar de su estereoipo de galán, y bien lo consigue en su ambigüedad moral y  cambio de registros. Stan, el gran Stanton vive a bandazos creyendo que lo controla todo. Camina sorteando los designios de tres mujeres (Joan Blondell) la pitonisa, la esposa dulce y honesta – Coleen Gray-, y una cerebral psicóloga que sabe de que pie cojea ese espiritista bien peinado . Stan opina que ellos dos son tal para cual, y uniendo su mezquindad se harán de oro. 

El pasado viene a buscar al buscavidas, la pitonisa y Bruno, el compañero de barraca,  le visitan en su piso de recién casados para recordarle de donde procede. El remordimiento está ahí oculto , detrás de una botella de alcohol incapaz de desinfectar la culpa,  y la carta del ahorcado tirada en el suelo predice la maldición.

RG

Esta noche nos quitamos el antifaz y nos miramos cara a cara...

Zacarías Cotán, Chari Medina, Salvador Limón, y Raúl Gallego

 

 



domingo, 22 de agosto de 2021

335 - Cuenta Conmigo - Rob Reiner 1986

Bienvenidos a un nuevo episodio de la Gran Evasión, encaramos la recta final del verano y de la niñez…esta noche, entre cuatro amigos, vivimos una aventura inolvidable. Un viaje en busca del cadáver de un chaval desaparecido; una odisea donde compartir risas y lagrimas, para enfrentarse a los miedos y los monstruos más temibles….….esos, con los que todos cargamos desde la infancia: Stand by me, Cuenta Conmigo, dirigida por Rob Reiner en 1986.

Cuenta Conmigo se ha convertido con el paso de los años en todo un tratado sobre la amistad, un ensayo sobre el transito de la niñez a la adolescencia; unos chicos en el momento clave de la vida, cuando se bifurca en múltiples y desconocidos caminos…La obra esta basada en un maravilloso relato del maestro del terror,  Stephen King, titulado el cuerpo, editado en el volumen Las Cuatro Estaciones, con el precioso subtitulo del Otoño de la Inocencia.
El guión de Bruce Evans y Raynold Gideon es sencillamente impecable, capta a la perfección la atmósfera del relato y nos lleva de la mano para compartir y participar de la aventura, gracias, claro está, al portentoso ritmo narrativo de Reiner.

Rob Reiner ha dirigido dos de las mejores adaptaciones de las obras de King. Misery, y este Cuenta Conmigo. Curiosamente cuando Stephen King sólo bordea  lo sobrenatural y se centra en las relaciones humanas, sus novelas son más profundas y las adaptaciones al cine infinitamente mas logradas, Esta aventura vital de cuatro inadaptados se ha convertido, no solo en una película de culto, sino que es una obra imprescindible, de esas a la que recurrir cuando la vida nos coge por el gaznate, cuando la nostalgia por los años perdidos no nos deja avanzar….esas noches, Cuenta Conmigo viene al rescate.

Acompañamos a estos chicos de Castle Rock, Oregon,  siguiendo la vía del tren hasta llegar al atajo Harlow, junto al rio;  En el camino de vuelta, ellos y nosotros, ya nos seremos los mismos. Al ritmo de una banda sonora maravillosa, que contiene un puñado de canciones inolvidables de finales de los 50, nos volvemos uno más de esta pandilla de un vulgar pueblo americano, en mitad de ninguna parte.

Will Wheaton es introvertido y talentoso, el narrador adulto de la historia, Gordie Lachance;  River Phoenix es  Chris Chambers, el líder, marcado por la reputación de su apellido; Corey Feldman es Teddy Duchamp, otro chaval que acarrea los pecados de su padre y  Jerry O'Connell es Vern Tessio, el gordito del que todos se burlan, que tiene como único refugio la amistad de esta pandilla. Ademas tenemos un villano inolvidable,  Kiefer Sutherland como Ace Merrill, un delincuente en ciernes, el abusón con el que todos nos hemos topado alguna vez. Especialmente emotiva es la relación entre Gordie y Chris, tan sincera y real que es fácil compartir lagrimas con estos chicos, que forjan una amistad inquebrantable, de esas que sólo se consiguen cuando tienes 12 años…

Un viaje interior y exterior, enfrentando los miedos y los traumas, con una determinación admirable, el verano de nuestra vidas, con la sombra de la paternidad mal entendida, las familias destruidas por la perdida, el desengaño y la traición de los adultos. Un baño por las aguas cenagosas de los misterios de la propia vida.

Mientras suena el Stand by me de Ben E. King y el tren de la juventud está a punto de atropellarnos: Raul Gallego, Gervi Navío y Salvador Limón acampamos en mitad de una noche  suspendida en el recuerdo de cuatro amigos; un caluroso verano en Castle Rock, compartiendo juegos infantiles entre los impíos golpes de la vida…..

Gervasio Navío Flores.


 

miércoles, 11 de agosto de 2021

334 -El Gran Gatsby - Jack Clayton 1974

 Aquel verano en Long Island quedaría para siempre en el recuerdo de Nick Carraway. Sobre todo la figura de Jay Gatsby,su efigie mirando desde el balcón hacia la luz verde al fondo de la bahía. Gatsby vivía en la fastuosa mansión, cercana a su modesta casa alquilada. 

Esta versión del clásico de la literatura norteamericana escrito por Scott Fitzgerald, fue dirigida por Jack Clayton, con Sam Waterston en el papel del observador Carraway, Daisy Buchanan -Mia Farrow-, la mujer de la pamela que se queda absorta con los ruiseñores del jardín, Bruce Dern, su zafio y multimillonario marido, y un enigmático Robert Redford, que desea recrear los días del pasado con su amada Daisy. Gatsby vive presa de una obsesión y su objetivo es más complejo de lo que cree. Daisy y Tom, deshonestos y ricos, disfrutan de su posición y se saben privilegiados. Los describe Nick como lo que más desdeña en el mundo, el glamour y la despreocupación de los que buscan agruparse con otros ricos, jugar al polo y pasear sus yates de lujo. Mientras, a pocos kilómetros malviven los pobres. En el valle de las cenizas, los que se ensucian de grasa cada día  para ganarse el jornal, siempre observados por las lentes enormes de un cartel publicitario. Jay Gatsby nunca será un rico de herencia como ellos, Tom le echa en cara su reputación, asegura que su fortuna procede de ganancias ilícitas.

Con un ritmo plácido, y la colorista y suave fotografía de Douglas Slocombe, Clayton recrea las fiestas nocturnas del magnate, la opulencia, el bochorno de unos invitados que se emborrachan con champán y bailan el foxtrot a la luz de la luna, mirando de reojo a ver si la figura misteriosa del anfitrión se recorta en la terraza. Aunque Carraway sienta reparos al principio, no podrá negar la atracción hacia un hombre que vive de una ilusión.  El sueño americano en la edad del Jazz, Gatsby ha conseguido amasar toda una fortuna, aún le queda lo más importante, la fijación de una imagen antigua en un álbum de fotos, la ambición de un nuevo rico, de un romántico seguro de sí mismo, aunque en cualquier momento la carrocería impoluta de un deportivo color crema se pueda manchar de barro y sangre. 

R G


 

 
















Esta noche viajamos a un tiempo idealizado e irremediablemente perdido. Nos enfrentamos al calor de un verano que parecía infinito, a una era de esplendor y desenfreno que Francis Scott Fitzgerald reflejó en una de sus obras mayores, El Gran Gatsby; hoy, nos detenemos en los oropeles y el brillo de la adaptación dirigida por Jack Clayton, en 1974.

Se derrama por los rincones de una fastuosa mansión, el alcohol, la libertad del Jazz y el canto del cisne de toda una generación; un momento clave de la era moderna; exhibiendo los vicios y el declive moral que nos llevarían a otra gran guerra.

Llevar a la gran pantalla la obra de Scott Fitzgerald no fue nada fácil, un trago solo al alcance  de un productor con un ego tan grande como el del propio Gatsby, Robert Evans, al respaldo de la Paramount.
El elenco es inmejorable, Robert Redford como el misterioso Jay Gatsby; la etérea e inalcanzable Mia Farrow como Daisy; Sam Waterston, absolutamente soberbio, como Nick Carraway, el narrador de la historia; Bruce Dern encarnando al estereotipado y repulsivo Tom Buchanam; Karen Black, Lois Chiles, Scott Wilson…Una historia complicada y sencilla al mismo tiempo, porque no deja de ser más que un juego de espejos, un fogonazo de luz que enfoca el alma americana hasta desnudarla por completo. Los nuevos ricos, el abismo entre el abolengo de las clases sociales, que dominan el mundo por derecho propio, y el espíritu americano de conquista y esplendor; el Este y el Oeste; una ilusión tan Naif que se vuelve real, tan palpable que se escurre entre las dedos….

El guión es de Francis Ford Coppola, en plena efervescencia entre los Padrinos, pero aún con estos mimbres la película no es redonda. El Gran Gatsby es un agónico grito por recuperar el pasado, el amor de juventud al que el destino y el dinero negaron su oportunidad.
Se tachó la película de literatura filmada, de fallida, para mí sigue siendo la mejor adaptación de esta dolorosa historia, llena altibajos, pero sublime y evocadora por momentos, falta de ritmo y tediosa también, como la vida misma, como una noche en la que la copa de champán siempre está llena.

Hoy nos acercaremos al mito de Gatsby, mientras la misteriosa luz verde de un embarcadero, al otro lado de la bahía, nos llama….Rosario Medina, Zacarias Cotán, Raúl Gallego, Gervi Navío y Salvador Limón.

Como dijo un danes loco:
“La juventud es un sueño, y el amor, 
el contenido del sueño” 

Gervasio Navío Flores.



















domingo, 1 de agosto de 2021

333 - The Gentlemen: Los señores de la mafia- Guy Ritchie 2019

Ninguna buena acción queda impune. 

Estos granujas bien vestidos no se prodigan en buenas acciones. Guy Ritchie vuelve por sus fueros con un guion bien pergeñado, con el sello de sus iniciales y valiosas "Lock and Stock" y "Snatch, cerdos y diamantes". Tiene mérito cuadrar todas las subtramas, traiciones y giros de esta endiablada historia, contada por boca de un investigador privado cínico y sospechoso, chantajista y paparazzi, espléndido Hugh Grant en un registro desconocido hasta ahora.  Fletcher, espía al servicio del poderoso editor de un tabloide amarillista de Londres, exigirá 20 millones de libras a su interlocutor,  Raymond -Charlie Humnam-, solvente mano derecha de su jefe, Mickey Pearson (Mathew McConaughey.  El americano hecho a si mismo en Oxford a base de vender hierba a los niños pijos del lugar. El rey de la selva, con su aspecto leonino, McConaghey  se apresta a degustar un huevo en escabeche y una pinta de cerveza en su pub.

Ritchie se rodea como de costumbre de un grupo idóneo para contarnos las peripecias, chantajes, filias y fobias de unos gangsters que se visten y mueven como caballeros, incluido el Coach, un estupendo Colin Farrell,  ataviado con un acolchado chándal de alta gama, sabe mantener la compostura y leer las situaciones más imprevistas. Si tiene que meter a un chino en el maletero, lo hará sin ningún problema.

Mafias chinas, judíos millonarios , granjas de cannabis. Los terratenientes ingleses están tiesos y  el capo de la marihuana utiliza sus tierras como tapadera. En la época del Youtube y los smartphones, Fletcher va narrando a su interlocutor un guion que lleva impreso en una carpeta. Los chicos de Coach, jóvenes e impulsivos, asaltan las posesiones del señor Pearson. El Coach sabe que se han metido en los dominios del rey de la jungla.

Ritchie juega con los imprevistos, sabe sorprender al personal. Pearson ama a su esposa (Michelle Dockery), una mujer de armas tomar con acento Cockney, sabe manejar una Derringer en situaciones límite.  El universo es caos, y ninguna buena acción queda impune. Quien iba a prever que un yonki ruso rebotara contra el asfalto en plena misión de los chicos. El joven era hijo de un ruso rico. Ya se sabe, el dinero lo arregla todo y también trae problemas. La desternillante persecución  de los niñatos que han grabado el acontecimiento con sus móviles de última generación no tiene desperdicio.

Humor ácido, marca de la casa, y guiños a clásicos del género, ese primer plano de McConaghuey atrapado en un coche y apuntado por un mafioso ruso nos trae a Bob Hoskins al final de El largo viernes santo (John Mckenzie).

Esta noche nos vestimos de cachemira y tweed... Rosario Medina, Zacarías Cotán  y Raúl Gallego


 

 

























domingo, 25 de julio de 2021

332 - Trainspotting - Danny Boyle 1996

Renton, Spud, Sick Boy, Allison, Begbie, Tommy...
La desidia y la falta de valores de unos colegas que no quieren hipotecas, lavadoras o anillos de compromiso, para que van a elegir la vida y el mundo que se les ofrece si ya tienen heroína. No future, no hay futuro, ya lo escupieron los Sex Pistols unos años antes. 
Estupendo retrato de una generación de adictos a las drogas y al alcohol. Danny Boyle parece no condenar las costumbres de estos jóvenes escoceses de un barrio a las afueras de Edimburgo. Reunidos en el mugroso apartamento de la madre superiora (el camello Peter Mullan) y pinchándose agusto con las elucubraciones de Sick Boy de fondo sobre James Bond y Sean Connery, y el bebé de Allison gateando entre la podredumbre mientras se chutan. Y es que esta gente, más allá de los paraísos artificiales, el fútbol o Iggy Pop, no tienen muchas otras inquietudes. Y sin embargo, Renton decide dejarlo, la jovencita que se liga en el club, o mejor dicho, la que le escoge desde un taxi, le aconseja, no puede seguir así, debe huir de allí ,buscarse la vida en la City, prosperar. El premiado guion de John Hodge condensa con acierto la novela de Irvine Welsh, el humor ácido y las peripecias de unos chavales que prefieren drogarse juntos, atiborrarse de cerveza a afrontar un panorama sin esperanza. Elige entre el peor retrete de Escocia o zambullirte en en un oceano de aguas transparentes, ahogarse con anestesia no está tan mal. 
La mejor obra de Boyle hasta el momento, ni la oscarizada Slumdog Millionaire, la exótica Playa de Di Caprio, ni los zombies de 128 días después han podido alcanzar el nivel de esta cínica Trainpotting.
Boyle y el guionista Hodson presentan a estos descerebrados con un montaje dinámico. El narrador Renton, Spud, el más colgado, Sick Boy y su filosofía barata, Begbie -espléndido Robert Carlyle, un borracho psicópata, y Tommy, el más sano hasta que le deja la novia y decide pasarse al mundo yonquie.  Intercalan las vivencias urbanas de chanchullos, hurtos y peleas con las difusas y surreales experiencias de Renton y compañía bajo les efectos de las drogas.  La fotografía de Brian Tufano traslada esas sensaciones, saltos de plano, posiciones de cámara bien elegidas, y el
 frecuente empleo del gran angular, acompañados de la música de Iggy Pop,  Lou Reed o The New Order, completan este magnífico exponente del cine británico de los noventa.

Raul Gallego 


Esta noche intentamos encontrar sentido a una excursion a la montaña...Zacarías Cotán, Salvador Limón y Raúl Gallego


 

 



viernes, 16 de julio de 2021

331 - La Muerte del Presidente - Jerzy Kawalerowicz 1977

En la turbulenta y reciente Polonia de 1922, las facciones políticas se enfrentan por el poder. Gabriel Naturowicz, un hombre culto, liberal y honesto, será el primer Presidente de la República. Ha pasado la mayor parte de su vida en Suiza, considerado extranjero por sus detractores y compatriotas, será asesinado a los siete días de su elección por un fanático nacionalista. 
En su crónica de un magnicidio, Kawalerowicz  (Faraón, Tren Nocturno, Madre Juana de los Ángeles) narra con minuciosidad los eventos que conducen al crimen final en una galería de arte de Varsovia.
El autor del atentado mira a cámara en los interrogatorios y explica sus motivaciones, su patriotismo radical, entretanto el ingeniero, profesor y político se verá inmerso en la maquinaria del sistema, elegido como mediador de las intolerancias de unos y las exigencias de otros. Aceptará su misión  y jurará el cargo de Presidente ante los miembros de la Cámara Alta.
Espléndida recreación de Polonia en sus inicios como nación, una República balbuceante en un tiempo de intrigas, de facciones polarizadas.  Reflejado todo con un realismo sorprendente, las escenas de exteriores en la manifestación de los obreros,  los policías haciendo la vista gorda, los discursos y las votaciones en el Parlamento con giros de cámara a izquierda y a derecha, el entierro final con música de Réquiem, y un respeto enorme a la figura del ingeniero liberal que se ve envuelto en la vorágine del artefacto político. Kawalerowickz transmite veracidad y su film queda como testimonio de unos eventos concretos en un lugar del centro de Europa.  Con vigor y rigor histórico, filma los discursos en el Parlamento desde una perspectiva subjetiva, del portavoz del Gobierno, de Piłsudski, el Jefe de Estado,  de los rivales y los representantes de las minorías. Afuera, en una taberna, los nacionalistas se organizan, arengados por el discurso incendiario de sus líderes salen a las calles de Varsovia a impedir que los diputados afines al Presidente puedan asistir al Juramento del Cargo.
El cineasta polaco recrea con un estilo casi documental el periodo de entreguerras en su país, con los fascismos ya en auge, loas a Mussolini que ya pisaba fuerte en tierras transalpinas.  Lúcido augurio de todo lo que esperaba a Europa en los años siguientes. 

Raúl Gallego

Esta noche sentimos el frío cada vez más intenso en la galería de arte Zacheta...Zacarías Cotán, Salvador Limón y Raúl Gallego


 

 



miércoles, 7 de julio de 2021

330 - Terminator - James Cameron 1984

Bienvenidos a un nuevo episodio de vuestro programa de cine, la Gran Evasión, esta noche nos visita un clásico de los ochenta, el Terminator de James Cameron, estrenada en 1984.  Un proyecto con aire de Serie B, a mitad de camino entre la ciencia ficción, el terror, el thriller, el western urbano, todo ello revestido como una simple aventura de supervivencia. Un éxito de taquilla mundial que puso al amigo Arnold Schwarzenegger en órbita, y consagró definitivamente a su joven director, James Cameron. 

Era 1984 y no veíamos a las máquinas como una amenaza, todo lo contrario, como casi siempre, el cine se adelanta al devenir de los tiempos, y hoy, los augurios del atormentado sargento Reese se han cumplido, en su trasfondo filosófico: Las máquinas dominan nuestras vidas y prácticamente, piensan por nosotros, lastima que no tengamos a Sarah Connor para que engendre al libertador de lo que quede de este descreído mundo…….

“El futuro no esta escrito”. Es uno de los mantras de la historia de Terminator, una obra que se convirtió en clásica casi al momento, abriendo la espita de los blockbusters sobre ciencia ficción, marcando claramente el camino a seguir.

James Cameron nos ofrece una clase maestra sobre puesta en escena y ritmo narrativo, utilizando sabiamente los escasos medios, puestos al servicio de un relato apasionante; con unos efectos especiales, que en 1984 causaron sensación, de hecho andaba por ahí, el maestro Stan Wiston. Un grupo de actores jóvenes y con gran personalidad: la dulce Sarah Connor interpretada por Linda Hamilton, que se va endureciendo poco a poco, ante la enorme responsabilidad que se le viene encima, engendrar al salvador de la humanidad, nada menos. El sargento Kyle Reese, Michael Biehn, el soldado por excelencia, un superviviente, con una determinación inquebrantable. Su corazón, no lo va a detener ninguna maquina, esa es su virtud y su fuerza, un amor solidificado a través del tiempo.

 Arnold Schwarzenegger fue, es y ya siempre será, el Terminator T-800, modelo Cyberdyne 101. El austriaco nació para este papel, no hay ninguna duda, su carrera se ha cimentado sobre esta imparable y fascinante maquina de matar…

Esta noche visitamos los sórdidos callejones de Los Ángeles, justo antes de que la soberbia del hombre lo arrase todo….. Una joven camarera, un soldado venido del futuro asignado a su protección, una maquina programada para exterminar la vida; nos personajes que ya forman parte del cine fantástico. Desde la determinación y la personalidad de Sarah, al corazón noble y el sacrificio supremo de Reese…Y de paso, Cameron nos presenta un fresco sobre la vida americana en los ochenta, con detalles que reflejan  la actitud de toda una sociedad; Con la maquinas, la violencia, las armas, la soledad, una sociedad al borde del alineamiento. 

Mientras la melodía de Brad Fiedel nos devuelve de un futuro posible a un pasado rememorado, huimos del Cyborg, del asesino perfecto, junto a Sarah y Reese. Contemplamos como arde la  fotografía que aun no se ha disparado: Zacarías Cotán, Gervi Navío y Salvador Limón.

Gervasio Navío Flores.








lunes, 28 de junio de 2021

329 - Frankenstein de Mary Shelley- Kenneth Branagh 1994

Noche de tormenta eléctrica, presenciamos cómo el dolor de Víctor Frankenstein se transforma en obsesión, en locura; hasta insuflar vida a una criatura compuesta de mil pedazos, de mil almas… Una herejía que acarrea un alto precio a pagar. Nos enfrentamos al Frankenstein de Mary Shelley, dirigida por Kenneth Branagh en 1994.

Una obra grandilocuente, vanidosa, excesiva, pretenciosa, declamatoria y teatral, un Shakespeare incontinente encerrado en una Opera Gótica. Todos estos epítetos se pueden utilizar para  describir el Frankenstein compuesto por  Kenneth Branagh. Una película controvertida, incomprendida y apasionante, precisamente porque es una visión muy fiel y  personal, a tumba abierta, del relato de Shelley
Una superproducción que en 1994 defraudó a casi todos, Coppola venía de su aclamado Drácula, y decidió quedarse en la producción y encargar la dirección del proyecto al irlandés, para muchos un Hooligan megalómano de Shakespeare.  

Kenneth Branagh afrontó esta odisea como un reto y volcó todo lo que llevaba dentro, quizás ese sea el problema y también el atractivo de este Frankenstein, una traslación tamizada por el velo de la particular visión de Branagh, un obsesivo trasladando a la pantalla una obsesión.  En el meollo del relato esta la reflexión sobre jugar a ser Dios, la negación de la muerte tras un dolor insoportable, para el que no hay resignación, ni consuelo, la muerte de una madre. Acentúa mucho más este hecho que la novela, y el contacto con la muerte se vuelve ofuscación en el joven Víctor. La ciencia y el ocultismo se dan la mano para revertir lo irreversible y el resultado es una criatura que arrastra los pecados de su creador….

Robert de Niro, inolvidable como la abominación, Helena Bonham Carter, Ian Holme, John Cleese, el  ubicuo Branagh…El guion es de otro gigante, Frank Darabont, la fotografía de Roger Pratt, la banda sonora de Patrick Doyle, es simplemente impresionante, intensa y grandilocuente, por eso casa perfectamente con la película, meciendo los momentos inmortales entre Víctor Frankenstein y su horrible creación. 

Nos enfrentamos a una deslumbrante puesta en escena, un derroche visual extraordinario que se mete en las tripas de la propia existencia, en la muerte y en la vida…..
Dejamos que el mar helado de la soledad sea el escenario del coloquio de esta noche, para intentar dilucidar quién es el verdadero monstruo. 
Compartimos locura y dolor con Victor y su Criatura sin nombre, Salvador Limón, Raúl Gallego, Gervi Navío y Zacarias Cotán.

Gervasio Navío Flores
 

domingo, 20 de junio de 2021

328 - Cita a Ciegas - Blake Edwards 1987

Quemarse los dedos con el fósforo que uno enciende para contemplar el rostro de tu cita a ciegas puede ser toda una señal. A Walter Davis, un joven ejecutivo adicto al trabajo y algo desastroso, más torpe que agresivo, ya le avisan del peligro de esa chica enigmática con la que va a quedar para llevarla de pareja a una importante cena de empresa.  Walter necesita un respiro, el estrés le ha convertido en un esclavo del trabajo, y tal como le dice su secretaria, debe tranquilizarse porque últimamente parece el superviviente de un accidente de avión. Despeinado, con la corbata mal puesta, un traje que ni de lejos se puede comparar con el Armani de su compañero. Su jefe espera hacer de él un eficiente hombre de negocios. Hasta que un  día conoce a Nadia, su cita inesperada. El contacto es su hermano, tampoco muy de fiar , un vendedor de un concesionario que ofrece más baratos los coches a clientes desconocidos delante de sus narices.
A veces hay que cumplir las indicaciones, si te dicen que esa chica no puede probar un sorbo de alcohol porque se vuelve totalmente loca no le ofrezcas abrir una botella de champán nada más conocerla. A partir de aquí las situaciones más estrambóticas se suceden en esta comedia ochentera de Blake Edwards. La noche más chiflada y peligrosa de la vida de Walter comenzará en un restaurante en el que terminará siendo despedido de su trabajo, continuará por las calles de Los Ángeles, siendo perseguido por el ex-novio de Nadia, un divertido John Larroquette, el omnipresente celoso grita una y otra vez “Hijo de Puta” a su aterrado rival, y le pregunta en una galería de arte si está taladrando a su chica.
En unas de las pocas películas que no escribió él mismo, trabajó sobre un guion original de Dale Launer, Edwards realizó una Screwball moderna con toque clásico, confió para los roles protagonistas en la bis cómica de un Bruce Willis conocido por la serie Luz de Luna, al año siguiente rompería las taquillas con La jungla de cristal (John McTiernan), y se encasillaría en el género de acción, y en Kim Basinger, que venía de pasar Nueve semanas y media en un hotel con Mickey Rourke y poco después perseguiría las sombras del Batman de Tim Burton.
En Cita a Ciegas asistimos a momentos de cine clásico y bien construido, la escena en la fiesta, en la mansión del juez, o en el restaurante nos recuerdan a El Guateque y La Pantera Rosa. Puertas que se cierran y se abren, situaciones disparatadas, gags en ambientes de la alta sociedad y mucho slapstick, casas movibles y coches desmantelados, un Doberman corriendo tras un mayordomo con los calzones bajados, una señora obsesionada con jugar al golf hasta en su dormitorio, y unos bombones inyectados con coñac harán el resto.

Raúl Gallego

Esta noche buscamos a nuestra chica por la discoteca mientras se bebe la copa que acabamos de pedir...

Chari Medina, Zacarías Cotán, Salvador Limón, y Raúl Gallego.  


sábado, 12 de junio de 2021

327 - Billy Elliot - Stephen Daldry 2000

Billy escucha los discos de su hermano mayor y disfruta saltando al ritmo del Cosmic Dancer de T Rex, haciendo cabriolas en el aire, inventando movimientos eléctricos cada mañana en su camino diario al colegio. Bailar es divertido, esa magia que siente en su interior le permite olvidar que ya no está su madre, que su padre ya no es el de antes, que últimamente hay poco dinero, ni siquiera para leña con que calentarse en el frío invierno.  A Billy no le gusta el boxeo, ni los guantes de su abuelo, tradición sacra y honor patriarcal. Él se abraza al saco de arena y observa los movimientos de las bailarinas, el uno, dos, tres, cuatro de la intructora de ballet, la señora Wilkinson (Julie Walters). El chico se enfrentará con su padre – Gary Lewis- y su entrenador de boxeo – Mike Elliot, un comediante muy conocido en el Reino Unido, autóctono de la zona-. No entienden que un muchacho quiera bailar, eso es cosa de niñas. 

El individuo frente a la comunidad. Esa comunidad en la segunda parte del film le apoyará, y llegará a recaudar una colecta para que pueda entrar en la Escuela de Ballet de Londres. Al principio, su abuela parece ser la única que le entiende, la anciana recuerda su afición por la danza . Difícil cultivar esa vocación en un entorno humilde, y más aún si eres un muchacho. Billy tendrá que enfrentarse a  la tradición y los prejuicios. El baile es cosa de mujeres.  Y en otro plano, la comunidad frente al poder, con en el contexto de las huelgas de los mineros en contra de la política de la administración Thatcher en 1984. El padre y su hermano mayor dirimen una lucha por su sustento,que terminaron perdiendo ante el neoliberalismo salvaje de los ochenta. 

En su debut en la gran pantalla el director Stephen Daldry realiza una comedia dramátíca en contacto con la escuela británica de Stephen Frears o Mike Leigh. Asistimos a las vivencias y el reconocimiento del fuego interior de Billy Elliot. Su pasión es bailar, en cualquier sitio, sobre las azoteas, por las calles conocidas al dedillo, entre las casas bajas y uniformes de ladrillo rojo, en un gimnasio de boxeo con olor a sudor y cambiando las botas y el casco por unas zapatillas de ballet. El actor elegido fue Jamie Bell, entre varios miles de niños. Jamie tenía cierta experiencia como bailarín y sentido del ritmo, así dio el tipo perfecto para el protagonista de este cuento de cisnes y de patitos feos, de frustración y perseverancia. 

Esta noche hablamos sobre aspiraciones, zapatillas de ballet y estereotipos...

Zacarías Cotán, Julián Nogales, Salvador Limón y Raúl Gallego.