La Gran Evasión

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viernes, 29 de agosto de 2025

444 - La Piel Suave - François Truffaut 1964

 Truffaut y Jean-Louis Richard  se inspiraron en algunos crímenes pasionales de aquel verano, que poblaba las paginas de sucesos, para redactar el guion.  La palabra “Adulterio” proviene del latín “adulterare”, falsificar o alterar el orden de algo establecido, en este caso el matrimonio. La belleza emboba al hombre maduro, el intelectual experto en Balzac se embelesa con una azafata, la pasión de un amor clandestino, su prestigio y cierta fama engatusan a la mujer joven, independiente, con otro estatus profesional al del intelectual, sabe bailar sola, la zozobra está en el otro lado.   Esa zozobra la trasmite con brillantez el actor  Jean Desailly, otorga al escritor una languidez y una inquietud incómoda, es un niño con zapatos nuevos que no sabe atarse los cordones. Con su rictus de cordero degollado, sale de la gasolinera, la chica ha desaparecido, ha ido a cambiarse esos vaqueros que al niño grande no le convencen, y él mira a un lado y a otro, desconcertado, hasta que el mundo vuelve a girar cuando ella aparece con la falda y se le cambia el semblante. No hubo buena sintonía entre Truffaut y el actor, a Truffaut no le gustaba el estilo de Desailly, prefería a Françoise Dorleac, con ella tuvo un romance los días siguientes al rodaje, una seductora estrella, modelo de la mujer moderna de los años sesenta. Estrella demasiado fugaz, moriría en un accidente de coche tres años después de esta película. 

La audacia del tímido telefonea en la penumbra de la habitación del hotel, quiere conocer a esa mujer con la que apenas ha habido un cruce de miradas en ascensor, y una foto al salir del avión para la prensa. Truffaut y su operador Raul Coutard despliegan numerosos recursos para que el film fluya sin respiro, en un plano detalle la mano masculina enciende el interruptor, la femenina lo apagará.  En la secuencia del ascensor el tiempo cinematográfico se dilata, con el toque Hitchcock,plano y contraplano, el manejo del tiempo, un ritmo apresurado y montaje frenético como los latidos del corazón de un hombre que no sabe manejar su fiebre.

Y nos impresiona el desenlace de este film trágico, tan oscuro que será incomprendido en Cannes. Es muy pesimista lo que se cuenta, el cabeza de familia no es un aventurero, es un hombre aburrido que apaga la luz e intenta cumplir en la cama con su mujer, esa intimidad expuesta incomoda al espectador que ya conoce el percal.

Esta noche retiramos lentamente las ligas que envuelven la piel más suave…

Raúl Gallego, Zacarías Cotán, David Velázquez y José Miguel Moreno


lunes, 17 de febrero de 2020

260 - Los Cuatrocientos Golpes - Truffaut 1959


Una noche al raso bajo los cielos de París, ese París que tantos autores han retratado, René Clair, Godard, Rivette, Chabrol, Garrel, Vigo, Rohmer, Varda...Y Truffaut en su primer largometraje, dedicado a su mentor André Bazin que murió durante los días que se rodaba. Los 400 golpes de Antoine Doinel, el niño desertor de mirada huidiza y lector de Balzac. Jean Pierre Léaud es Antoine, y Antoine es Truffaut, el chaval en fuga del colegio, de la familia, del reformatorio. Corre sin mirar atrás en uno de los finales más bellos de la historia del invento de los Lumière. Truffaut y sus coetáneos de la Nueva Ola francesa reinventaban el cine a finales de los años 50.
Doinel finge la muerte de su madre. Huye de los problemas conyugales. Que duro es dormir en el pasillo de casa, con una madre que lo ignora, un padrastro que le abofetea  Esa noche va a dormir en la calle, como un vagabundo, se lavará la cara en una fuente, desayunará con tragos largos de leche robada. La adolescencia, el desconsuelo y la rabia de un niño al que no han sabido querer. Un aula lúgubre en la escuela con pupitres de madera y maestro con regla y borrador arrojadizo. Antoine hace novillos con su amigo René, se sienten libres en sus aventuras de infancia, van al cine, a la feria, cometen fechorías.
Reflejo de la propia infancia del autor, el escritor Marcel Moussy le ayudó a organizar el guion, a suavizar un poco la melancolía, a convertir su confesión en cine eterno. Doinel mira a la cámara, el fatalismo de un crío que pasa la noche en el calabozo de una comisaría nos mira cara a cara. La verdad del cine de Truffaut, la frescura, el realismo. El plano inicial de los barrios de París, la Torre Eiffel filmada desde abajo, la fotografía sobria y elegante de Henri Decaë ilumina los espacios de forma naturalista.  Con ese travelling final de un pequeño que huye de los golpes, de las patadas, de los castigos, sin resuello, como los personajes de Al final de la escapada de Godard. Se confunden las notas de la partitura de Jean Constantin con las pisadas sobre la arena, al fondo el mar,
el objetivo se acerca a su abandono, y la imagen se congela.

Raúl Gallego

Esta noche giramos y giramos en la atracción de feria detrás de la gran evasión...

José Miguel Moreno, Gervi Navío, Zacarías Cotán y Raúl Gallego.

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viernes, 17 de marzo de 2017

128 - La Noche Americana - Truffaut 1973

La Noche Americana es una película de películas, de uno de los cinéfilos más grandes. Un paso obligado por su historia de amor, y por su pasión, François Truffaut ponía al descubierto en 1973 los interiores de un rodaje, la mentira del cine, que no la falsedad, el engranaje de la linterna mágica. La noche americana nos enseña un rodaje tal cual es, con extrema fidelidad, los dilemas del director, una persona a la que continuamente le están haciendo preguntas, de las que, la mayoría de las veces no conoce las respuestas, pero que siempre debe responder, aparentar llevar el control, saber qué diablos se está haciendo entre esa barahúnda de equipo, técnicos, decorados, actores y demás seres extraños que pululan por un set de rodaje. Los espectadores somos un miembro más de ése equipo, compartimos la crónica de una pasión por el cine y también las pasiones paralelas que rodean al rodaje, las vidas privadas de sus técnicos, los problemas del equipo de producción, las esperas interminables entre toma y toma, esa nula intimidad entre los miembros de una película la comparte Truffaut con nosotros...y esas vidas disgregadas, que se comprometen y aúnan para realizar un trabajo colectivo, que quedan al descubierto cuando éste finaliza, en suspenso, hasta el siguiente proyecto, unifican vida y cine, la verdad es que es un buen símil. François Truffaut describe en La noche americana el microcosmos particular del cine y lo asemeja a la vida misma, hay que asumir lo fugaz y volátil de éste, hay que aprovechar al máximo sus días, afrontar las dificultades, improvisar y vencerlas, esa metáfora es perfecta para la vida y para el amor. Con un elenco perfecto de actores, Léaud, Jacqueline Bisset, Nathalie Baye, Alexandra Stewart, Jean-Pierre Aumont,, la magnifica Valentina Cortese, Truffaut no cesa de hacer homenajes a su pasión...el CINE.

Gervasio Navío Flores

Esta noche nos damos a la fuga con la script....

A la dirección José Miguel Moreno, contertulios Juan Salvador Limón, Paco Bellido, Gervi Navío y nuestro crítico César Bardés.



 Artículo sobre La Noche Americana, por César Bardés



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