Tres giros distintos en una película trifásica confluyen bajo el sentimiento trágico del director polaco. El determinismo atenaza a los personajes, de fondo la Polonia comunista de principios de los ochenta, y la lucha del sindicato Solidaridad que propició poco después la caída del régimen prosoviético.
En un plano de pesadilla, regueros de sangre en un hospital, unas medias rasgadas, y el recuerdo eterno de la madre que murió en el parto. Más que preocuparse por lo exterior, el director polaco mira hacia adentro, la ruptura ineludible y la seguridad de que no hay vuelta atrás, la posesión momentánea al asir la felicidad y, en un parpadeo, la pérdida.
Tres viajes en busca de respuestas, tres circunstancias, y una mujer ilumina cada una de ellas. La atmósfera y la relación entre personajes tan lograda como siempre en la obra del polaco, con la música en esta ocasión de Wojciech Kilar.
Raúl Gallego
Esta noche corremos con todas nuestras fuerzas en pos del próximo tren...
José Miguel Moreno, Zacarías Cotán, Gervi Navío y Raúl Gallego.


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